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CONTROL DE CALIDAD DE COSECHA

 

 

Gerardo Alpízar, Alvaro Astúa

 


 

 

 

1. Introducción

 

La labor de cosecha, como toda actividad agrícola requiere de guías o normas que ayuden a minimizar las posibles pérdidas que ocurran en el corte y manejo de racimos.

 

El control de calidad, mediante sus revisiones, indica a la administración las fallas que se están cometiendo y el grado en que se está incurriendo, siendo obligación del personal de campo velar para que tales fallas se corrijan, aumentando con ello los rendimientos de la plantación.

 

2. Componentes del Control de Calidad de Cosecha

 

Para lograr una adecuada labor de cosecha, es fundamental controlar los siguientes factores, que se pueden considerar como Guías o Normas de la cosecha:

 

a.         En la actividad de cosecha, cortar solo las hojas necesarias.

b.         No dejar fruta madura sin cosechar. Máximo aceptable un 2% de los racimos        producidos. Si por razón de ciclos largos o racimos maduros olvidados son         cosechados racimos pasados, estos no deben superar el 3%.

c.         No cortar racimos verdes porque se ocasiona pérdida de aceite. Máximo permitido 2%.

d.         Sacar de las vías de agua todos los racimos caídos ahí, tanto por la pérdida de    aceite como por la obstrucción que se ocasiona al movimiento de aguas. 

e.         Recoger todos los frutos desprendidos: en rodajas, axilas de las hojas (hasta 1     m de altura) en las entrelíneas y centros fruteros. Máximo permitido 0.5% sobre los kg de fruta total producida.

f.          No golpear los racimos (tirándolos al suelo fuertemente).

g.         Cortar los pinzotes a ras de espigas y en lo posible hacer corte en “V”.

h.         La relación de frutos desprendidos, debe oscilar entre 10‑15% del peso total de   fruta fresca.

i.          Recoger los racimos cortados lo más pronto posible, sin permitir que permanezcan en el campo de un día para otro.

j.          No contaminar la fruta con lodo, piedras, arena, etc., porque desgasta el equipo   de la extractora, aparte del pesaje y traslado de material vano.

k.         Recoger del campo todo racimo maduro cosechado, aún las puntas desprendidas de racimos enfermos.

 


 

3. Definición de Términos

 

‑           Racimo verde: se establecen dos niveles, el verde duro con 0 frutos sueltos y el propiamente verde con 1 a 5 frutos desprendidos en forma natural. 

 

‑           Racimo maduro: comprende dos niveles; el maduro propiamente dicho de 6 a 105 frutos desprendidos (-25% de desprendimiento) y el completamente maduro de 106 a 200 frutos desprendidos (25% a 75% de desprendimiento).

 

‑           Racimo pasado: racimos con el pedúnculo color café y de consistencia suave. Los racimos tienen más de 200 frutos sueltos después de cortados (+ 75% de desprendimiento).

 

‑           Racimo enfermo: racimos que se han partido en dos, racimos con desprendimiento apical o racimos que muestran frutos enfermos en determinadas zonas.

 

‑           Racimos no cosechados: racimos con buen grado de madurez y que se han dejado de cosechar. No se cosechan por descuido del trabajador, por estar en palmas muy altas y/o sin poda, o por otras causas (avispas, epífitas, etc).

 

‑           Racimos no colectados: racimos cosechados pero no llevados a los centros de acopio o no cargados en los medios de transporte.

 

4. Revisión de Campo

 

Los controles de campo en la actividad de cosecha tienen como finalidad el generar información sobre la calidad con que se realizan los trabajos y por lo tanto deben ser un fiel reflejo de lo que allí sucede.

 

La determinación de los porcentajes de pérdidas, ya sea de racimos como de frutos sueltos se basa en observaciones hechas en el campo y como no es posible revisar todo el área, el control se realiza por medio de “muestreos”. Partiendo de consideraciones técnicas y económicas, se ha llegado a estimar que un muestreo de alrededor del 10‑15% del área cosechada representa un tamaño adecuado de evaluación.

 

Por lo general se calcula que un supervisor puede evaluar de 8 a 10 personas por día, con lo que una plantación de 5,000 ha. en producción, con un rendimiento promedio de 22 t.m./ha/año requerirá un grupo de 5 personas, más un coordinador.

 

Dado que las evaluaciones son basadas en muestreos, es fundamental establecer una metodología libre de influencias subjetivas. Ejemplo:

 

‑           No se debe establecer rutinas. Ejemplo: revisar frutos sueltos en determinado día de la semana, o revisar fincas o lotes específicos siguiendo el orden de los días de la semana.

 

‑           Las evaluaciones de campo deben ser realizadas a diferentes horas del día, incluso repetir evaluaciones a un mismo trabajador en el mismo día.

 

‑           A los trabajadores o personal administrativo de las plantaciones, no se les debe anticipar información sobre el área que será evaluada al día siguiente.

 

‑           Los parámetros de cosecha deben ser claros y bien definidos, los cuales deben ser del conocimiento del cortador y del capataz, así como del evaluador de campo.

 

‑           Se debe revisar la cosecha a todos los cortadores, por lo menos una vez a la semana.

 

‑           La distribución de muestreos debe ser proporcional a los tipos de palma (tipos de material, edades, sistemas de cosecha, etc.)

 

‑           Es aconsejable intercambiar el personal de evaluación para evitar rutinas, amistades, y/o enemistades

 

Los encargados del control de cosecha deben tener una estrecha relación con el departamento de fitosanidad, para establecer correlaciones entre situaciones propias del lugar (drenaje, tipo de suelo, malezas, etc.) con la presencia de áreas con deficiente polinización o presencia de racimos enfermos.

 

5. Confección de Reportes

 

Los formularios y cálculos utilizados para la elaboración de reportes pueden ser los siguientes:

 

Formulario No. 1. Revisión de corta de racimos.

 

Consiste en revisar de manera intensiva el área que ha sido cosechada. Los racimos maduros no cosechados son clasificados según su causa: Racimos dejados por descuido del trabajador, por estar localizados en palmas altas, en palmas sin poda, en palmas con epífitas o en palmas muy cerca a vías de agua. También se controla el número de racimos cosechados que han sido dejados sin colectar. El % de racimos no cosechados se obtiene dividiendo el total no cosechado sobre el total producido (suma de racimos cortados, más racimos no cosechados).

 

Formulario No. 2. Control del grado de madurez.

 

Los racimos cosechados y ya llevados a centros fruteros o centros de acopio son clasificados por su grado de madurez. Cada grupo de madurez es transformado a forma porcentual.

 

Ejemplo: % de racimos verde duro =               Nº racimos verde duro  x 100

Total racimos cosechados

            (verdes, maduros, pasados y enfermos)

 

Racimos con pinzote (pedúnculo) largo se anotarán en dos columnas: Columna con pinzote largo y en columna de madurez.

 

Formulario No. 3. Control de fruta suelta.

 

El control de pérdidas de fruta suelta se calcula sacando un porcentaje, ya sea con base en el total de fruta cosechada o con base en el total de frutos recogidos.

 

El evaluador debe contar el número de frutos sueltos sin recoger en las axilas de las hojas (hasta 1.0 m de altura), en las rodajas, en las entrelíneas y centros de acopio. Luego saca el peso total multiplicando el peso promedio de los frutos por la cantidad encontrada.

 

% pérdida de fruta suelta =# frutos sueltos no colectados x peso promedio de 1 fruto x 100

       kg. colectados + kg. no colectados                                              

 

 

 

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